La restauración del inmueble, propiedad del Estado salvadoreño, se desarrolló por un monto de alrededor de 526 mil dólares, fondos provenientes del ahorro de recursos propios y en el marco del proyecto de modernización institucional, anunciado el año pasado por la Cancillería.
“Al levantar este patrimonio, estaríamos sacando mejor provecho a los recursos gubernamentales ya existentes, pues esta habilitación también representa una inversión que, a la larga, nos generará beneficio económico puesto que ya no tendremos que incurrir en arrendar otros espacios en la ciudad”, agregó el ministro Martínez.
La obra de remozamiento de la infraestructura, que consta de cuatro niveles, inició el pasado 30 de enero y finalizó el 28 de mayo.
Durante el período de ejecución del contrato, fueron reparados techos, paredes exteriores e interiores, puertas, ventanas, pisos, sistema eléctrico, de telefonía y de datos; además de desarrollarse trabajos de pintura, plomería, entre otros.
Al acto en Washington asistieron el personal de la misión ante la OEA, de la embajada de El Salvador ante el gobierno de los Estados Unidos, así como cuerpo diplomático acreditado en la capital de dicho país.
