Pero lo que ha sucedido por décadas en nuestras regiones es que la migración se ha convertido en una obligación. Nuestros compatriotas han tenido que ir a buscar a otras latitudes las oportunidades que no necesariamente tuvieron aquí, en nuestros países de origen. Por eso es que este enfoque es muy importante en la dirección de trabajar porque cada vez más la migración se convierta en una opción y no en una obligación.
Partiendo de esa premisa, nosotros nos hemos planteado una serie de proyectos ambiciosos como Ministerio de Relaciones Exteriores, pero también en coordinación con las otras instituciones del Estado para generar oportunidades en los lugares de origen de la población migrante.
Y en ese contexto tenemos proyectos emblemáticos como los proyectos de San Esteban Catarina, los proyectos de Verapaz, proyecto de Nueva Concepción, en Chalatenango, que convierten a los familiares de las personas migrantes y a las personas migrantes en protagonistas del desarrollo de esas comunidades y en protagonistas para la generación de oportunidades en esas comunidades de origen.
Es importante traer a cuenta cómo un proyecto tan sencillo, como un proyecto de granjas avícolas en Verapaz, le ha cambiado la vida a mujer, madres solteras, que antes de ese proyecto lo que tenían eran la perspectiva de irse para otro país a buscar las oportunidades que no tenían.
Entonces en ese contexto vamos a seguir tratando de generar más proyectos para que nuestros compatriotas vean las oportunidades, que quieran buscar en otras latitudes, aquí, en nuestro país.
Sin embargo, es claro también que una vez que un compatriota ha dejado las fronteras patrias, nosotros no podemos eludir la responsabilidad y el compromiso de garantizar sus derechos, independientemente de la condición migratoria en que se encuentre. Por esa razón es que también hemos fortalecido nuestra red consular, tanto en los países en tránsito, como en los países de destino.
Y aquí viene también un enfoque estrictamente regional, en el sentido que para lograr una mejor utilización de los recursos y una mayor cobertura, hemos establecido alianzas con los demás países de la región. Así tenemos, en algunos territorios en tránsito, consulados integrados con países como Nicaragua, Honduras, Guatemala, Ecuador; lo que nos permite dar una mayor cobertura con los recursos limitados que cada uno de nosotros tenemos.
Incluso, tenemos convenios para que en aquellos lugares donde no hay cobertura consular de alguno de estos países, para brindar protección a los migrantes, independientemente si son de nuestro país de origen o de uno de los otros países que participan en este convenio.
Por otro lado, nos hemos ocupado también de ejecutar una ley que como ya se ha mencionado muy atinadamente, fue discutida y aprobada por la Asamblea Legislativa. Me refiero a la Ley de Protección a las Personas Migrantes y su Núcleo Familiar. Esta ley, que muchos a veces se confunden y piensan que es una ley aprobada por el Ejecutivo, hay que dar el mérito a la Asamblea Legislativa que es quien aprobó esta ley, a iniciativa de varios diputados, incluso, iniciativas en las que yo participé cuando era diputado; y esta ley viene a consolidar una serie de derechos de nuestros compatriotas migrantes, pero también viene a darle una cobertura legal a ciertos aspectos que estaban descubiertos.
Por ejemplo: la creación del Fondo de Repatriación, para aquellas personas que no tienen recursos económicos para garantizar la repatriación de sus familiares, es una figura legal que el Ministerio de Relaciones Exteriores no tenía. Teníamos que hacer malabares para garantizar algunos recursos para repatriar a personas fallecidas o que habían tenido un accidente en el exterior. Y a hora, con la creación del fondo, se garantiza, desde el punto de vista legal, estos fondos para la repatriación de compatriotas que han tenido dificultades en el exterior.
Y así estamos ejecutando la ley, de manera que ya se promulgó el reglamento, de manera que ya las universidades, por ejemplo, procedieron a nombrar a sus representantes, de manera que algunas asociaciones de la sociedad civil ya procedieron a nombrar algunos de sus representantes en el CONMIGRANTES; y estamos en el proceso para el nombramiento de los representantes de las asociaciones de salvadoreños en el exterior.
Una vez concluido ese proceso, se establecerá en plena forma el CONMIGRANTES y será una instancia que estará también en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores velando por los derechos de nuestros compatriotas migrantes.
Pero también hemos dicho en nuestra política exterior y en nuestro enfoque sobre migraciones que la ecuación de los derechos de nuestros compatriotas no estaría completa si solo la seguimos viendo desde el prisma o desde la perspectiva de la participación de nuestros compatriotas en el desarrollo económico de nuestro país o de la participación de nuestros compatriotas en el desarrollo económico de sus comunidades. Y es por esa razón que, respondiendo a ese clamor que por años nuestros compatriotas han estado planteando, hemos decidido comenzar la implementación de las medidas necesarias para garantizar el voto de nuestros compatriotas en el exterior.
Como hemos dicho siempre, no creemos en que nuestros compatriotas sean considerados únicamente como protagonistas en el desarrollo aportando recursos. Creemos también que nuestros compatriotas que viven en el exterior tienen el derecho de participar en las decisiones sobre el futuro del país. Tienen el derecho de participar en la decisión sobre quién será le próximo presidente o presidenta de El Salvador.
Por esa razón, el presidente Funes creó una comisión interinstitucional con diversas instituciones del Estado y esta comisión ha trabajado por varios meses una propuesta para la implementación del voto en el exterior.
Queremos reconocer aquí y agradecer el valor de apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo que nos colaboró con estudio sobre la viabilidad del voto en el exterior. Este estudio ha finalizado, realizamos también algunas encuestas en nuestras oficinas consulares y hemos llegado a lanzar algunas premisas para la garantía del voto en el exterior: en primer lugar que se debe garantizar la universalidad del voto de nuestros compatriotas en el exterior. Es decir, que no solo se de be implementar para aquellas ciudades, aquellos países donde hay más salvadoreños, sino que cualquier salvadoreños en cualquier parte dele mundo, independientemente de su condición migratoria, pueda ejercer el voto para las presidenciales del 2012.
En segundo lugar, para garantizar que ese voto se ejerza, es necesario garantizar que todos los compatriotas que viven en el exterior tengan un documento para poder emitir ese voto, estamos hablando del Documento Único de Identidad.
En tercer lugar, esta participación, en un primer momento, se puede garantizar únicamente en las presidenciales, porque en las presidenciales estamos hablando de una circunscripción nacional, y en las municipales y legislativas estamos hablando de circunscripciones departamentales o municipales, que ya se imaginarán ustedes las dificultades de asignar a una personas en un lugar de residencia en el exterior a una circunscripción determinada. Por esa razón, nuestro foco en este primer momento, es la elección presidencial.
Luego, el estudio nos demuestra que la forma en que se puede implementar de manera más ágil y de manera menos onerosa es a través del voto postal o del voto epistolar. Por supuesto, con las medidas respectivas de seguridad y con las formas necesarias para garantizar que el paquete electoral de cada persona que vota en el exterior esté aquí a más tardar el día del recuento del escrutinio, aquí en el país.
Entonces, esta serie de medidas y algunas adecuaciones que se pueden hacer para garantizar el voto en el exterior las hemos resumido en un anteproyecto de ley que en los próximos días estaremos haciendo llegar a la honorable Asamblea Legislativa. Sera ésta la que decidirá sobre esa propuesta, qué cambios le debe hacer, qué adiciones le debe hacer, pero nosotros exhortamos a nuestra Asamblea Legislativa, respetuosamente, que avancemos en la aprobación de estas medidas legales para que el voto de nuestros compatriotas en el exterior sea una realidad.
Por supuesto que hay una serie de políticas públicas adicionales, pero he querido destacar este aspecto de la participación electoral de nuestros compatriotas porque es una deuda histórica que hemos tenido con ellos. Quiero finalizar planteando también cuál es nuestra estrategia y nuestra política migratoria hacia Estados Unidos y hacia nuestros compatriotas que residen en Estados Unidos.
Desde un inicio hemos tenido una política de doble carril. Esa política consiste en que, en primer lugar, nuestra aspiración fundamental es una reforma migratoria integral que garantice la permanencia, que garantice el estatus definitivo de nuestros compatriotas en los Estados Unidos. Sin embargo, como ya se decía aquí, vivimos un clima y una retórica pre-electoral en los Estados Unidos sumamente complicada. Y por eso, a la par de este carril de las reformas migratorias integrales, hemos trabajado un carril de medidas parciales de beneficio a ciertos segmentos de la población salvadoreña migrante en los Estados Unidos.
Es así como se ha logrado la octava prórroga del TPS, es así como hemos logrado la flexibilización en ciertos aspectos de las deportaciones, como este último anuncio de la suspensión de deportaciones a jóvenes estudiantes menores de 30 años que cumplen una serie de requisitos. Es así, también, como en ese contexto hemos pedido a las autoridades de los Estados Unidos la revisión del programa de comunidades seguras, que genera tanta inseguridad e incertidumbre en nuestros compatriotas en algunas ciudades de los Estados Unidos, y es así como también hemos participado junto a México y otros países de la región en una serie de demandas en contra de iniciativas migratorias estatales que son a todas luces xenófobas y que persiguen a nuestros compatriotas migrantes.
Ayer, hemos tomado debida nota de la resolución de la Corte de los Estados Unidos respecto a la ley de Arizona y vemos algunas cosas positivas en la resolución, como el hecho de no penalizar a aquellas empresas o instituciones que contraten a persona indocumentadas, pero no podemos aceptar y lamentamos que la resolución no haya inhabilitado uno de los aspectos más racistas de la disposición de la Ley de Arizona, como lo es facultar a los policías para que, “por una duda razonable”, puedan detener a una persona por su apariencia, por su color de piel, etc. Eso no lo podemos tolerar, y lamentamos que en ese punto no haya existido una resolución clara de la Corte de los Estados Unidos para inhabilitar esa parte de la ley de Arizona. Con los otros aspectos estamos satisfechos, pero en ese aspecto, obviamente, no estamos de acuerdo.
Entonces, cierro planteando que tenemos un compromiso con nuestra comunidad migrante, con nuestra diáspora, que hemos ido avanzando en un enfoque de derechos, que lo hemos tratado de garantizar a través de esa política de doble carril, y que también hemos avanzado hacia una metodología para garantizar un derecho fundamental que nuestros compatriotas habían tenido negado durante todo este tiempo, que es el derecho al voto.
Finalizo, a propósito de ese derecho, con las palabras del poeta y ensayista mexicano Octavio Paz, quien dijo alguna vez: “Una nación sin elecciones es una nación sin voz, sin ojos y sin brazos”. Dotemos, pues, a nuestros hermanos que viven el exterior de este derecho, para que prevalezca siempre nuestra democracia.
Palabras del Ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez, en el II Diálogo Regional 2012: “Migración, Desarrollo y Derechos Humanos